Hace mucho, mucho tiempo en Tatooine

¡Todos conocemos Tatooine como un planeta ficticio del universo Star Wars! ¿Verdad? Lo que es menos conocido es que el nombre de este planeta muy, muy lejano está inspirado en «Tataouine», una región al sur de Túnez, país en el que George Lucas grabó numerosas escenas de la saga galáctica. Esta región es curiosamente rica en yacimientos de fósiles de dinosaurios del Cretácico, como demostró la publicación de un dinosaurio saurópodo: Tataouinea hannibalis.

Situémonos: los dinosaurios saurópodos son los herbívoros de cuello largo que todo el mundo adora. Y dentro de su grupo existen muchas variedades. Uno de los grupos dentro de los saurópodos es el de los «diplodocoideos» o, podríamos decir que casi literalmente, «parientes de Diplodocus». Y dentro de los diplodocoideos encontramos un grupo menos conocido, los «rebaquisaurios». Este grupo vivió durante el periodo Cretácico y se han encontrado sus restos en América del Sur, África y Europa. Pues bien, Tataouinea es un rebaquisaurio.

Reconstrucción de Tataouinea hannibalis. Fanti et al. 2015.

En otoño de 2011 un equipo de paleontólogos italianos y tunecinos descubrió huesos fósiles de un nuevo dinosaurio en la región de Tataouine. Los restos se excavaron y trasladaron a Túnez, donde en plena revolución se hicieron pedazos. En 2013, coincidiendo con la publicación en una revista especializada de la nueva especie, y con la situación política más calmada, el equipo volvió a Túnez, restauró las piezas dañadas y recuperó más fósiles. El estudio detallado, posible gracias a recuperar los restos fósiles del dinosaurio se acaba de publicar en la revista PLoS ONE.

Tataouinea era un rebaquisaurio chiquitín. ¡Bueno, todo lo chiquitín que puede ser un saurópodo! Alcanzaba los 12 metros, y lo más curioso es que la neumatización de su esqueleto era de las más extremas conocidas. ¿Neuma-qué? ¡Recordemos! Muchos dinosaurios, en concreto los saurópodos y los terópodos (los carnívoros) tenían un sistema respiratorio como el de las aves, con sacos aéreos que en ocasiones indavían sus huesos, aligerándolos. Y este sistema, que podía ser más o menos complejo dentro de los saurópodos, llega a su máxima expresión en este bichillo.

Al parecer, los rebaquisaurios más antiguos se encuentran en América del Sur, mientras que Tataouinea, como Nigersaurus, se encuentran en África. ¡Y no nos olvidemos de Demandasaurus, otro rebaquisaurio, que fue hallado en Burgos! ¿Cómo pudieron llegar a Europa y África en pleno Cretácico, con el Atlántico ya bien abierto? Según Federico Fanti, habrían llegado a África a principios del Cretácico, cuando aún había cierta unión entre estos dos continentes, y luego el camino a Europa estaría ya chupao. Ese paso por África y una adaptación a medios más áridos pudo ser la causa de que los rebaquisaurios redujesen su tamaño y aumentasen su neumaticidad.

Curiosamente, en Tatooine hubo dinosaurios. Al menos, C3PO se encontró con un esqueleto una vez. Y lo gracioso es que mi colega Matt Wedel lo identificó como un Diplodocus en el blog SVPoW! ¿Coincidencia?

Referencias:
Federico Fanti, Andrea Cau, Mohsen Hassine & Michela Contessi (2013). «A new sauropod dinosaur from the Early Cretaceous of Tunisia with extreme avian-like pneumatization». Nature Communications 4 (2080): 1–7. doi:10.1038/ncomms3080.
Fanti, F.; Cau, A.; Cantelli, L.; Hassine, M.; Auditore, M. (2015). «New Information on Tataouinea hannibalis from the Early Cretaceous of Tunisia and Implications for the Tempo and Mode of Rebbachisaurid Sauropod Evolution». PLoS ONE 10 (4): e0123475. doi:10.1371/journal.pone.0123475

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