Una gran paleontóloga, profesora y amiga nos ha dejado. Descansa en paz, Nieves. ¡Siempre te recordaremos!

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3 comentarios

  1. Cuando un profesor querido y admirado se nos va, nos queda una sensación extraña de vacio, por desgracia a mi esto ya me ha pasado un par de veces, mi profesora de invertebrados marinos en la UGR se fue inesperadamente, aun hoy en todo lo que hago, ella siempre está presente.
    En un sentido genealógico-académico ella habrá dejado en sus estudiantes una buena parte de sus (vuestros) futuros triunfos.

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