Yo flipo. Hoy en una increíble clase interminable de 4 horas, me han intentado explicar fundamentos de cladismo con formas básicas. Sí, como lo oís (leéis): he aprendido que en el cladograma que con ilusión dibujaba en la pizarra el señor profe, la forma circular es la ancestral, para transformarse progresivamente en hexágono y cuadrado. He asistido encantado a la divergencia de dos linajes (azul y marrón) a partir de uno solo rojo.
Con semejantes esquemas se pretende formar a biólogos en las técnicas de clasificación cladista. ¿No sería más fácil, puestos a simplificar, observar una progresión en un dibujo con un pájaro con el pico cada vez más largo… o con el típico y reiterativo esquema de pez-anfibio-reptil? ¿No sería así más fácil observar semejante cambio? ¿No es acaso más difícil imaginarse que un cuadrado lila tiene como ancestro un círculo amarillo?

En un momento tan peligroso como el actual, en el que ideas creacionistas y diseñointeligentistas se abren camino en el viejo mundo, estamos forzando a nuevas generaciones de biólogos a no entender el cambio orgánico, o hasta a aborrecer el estudio del proceso evolutivo.

Yo, flipo.

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