Esta es una de las posturas de excavación más extendidas. Se trata de una variante de una postura muy común al sentarse en el suelo, cruzando las piernas. ¿Qué aporta, pues, la excavación a esta postura que la hace diferente? Muy fácil: mientras te mantienes sentado, te inclinas hacia delante para así trabajar sobre la roca con tu pincel, punzón, destornillador o lo que uses. Mientras que para las piernas resulta una postura cómoda (ya que como mucho se te duermen, pero no duelen, simplemente dejas de sentirlas) para la espalda es fatal. Es por ello que esta postura tampoco es de larga duración. Eso si, al intentar levantarte o cambiar de postura, es cuando descubres que tus piernas están dormidas… ¿cómo sales de esta?

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2 comentarios

  1. Tengo pésimos recuerdos de esta postura: dolores de espalda horribles, y rodillas medio desencajadas, además de la espalda carbonizada por el sol. Hace tiempo que utilizo la postura «cuerpo a tierra» o como quieras llamarla: aquella de estirarte largo, como si estuvieras durmiendo, y trabajar con el pincelito o el punzón. Además permite cabezaditas disimuladas

  2. Tienes toda la razón XD
    Yo también me he aficionado al «Cuerpo a tierra», aunque exceptando las cabezadillas (me es imposible dormir durante el dia). De hecho, me ha gustado el nombre para la postura… con tu permiso, lo utilizaré para la galería!

    Saludos

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